domingo, 26 de abril de 2015

Ha nacido una estrella (De Combate)

Mi buen amigo el panadero psicópata friki, me recomienda encarecidamente que la vea desde que le conozco, y el caso, es que por fin le estoy haciendo caso. Me he puesto a ver la serie de Battlestar Galactica, o Galactica Battlestar, tanto monta,  pero ojo, la de 2003. 

 De la serie de los setenta (En España los ochenta) recuerdo algunas cosillas. Entre otras, que me encantaba jugar en la calle, o donde fuera, a que era un intrépido piloto de cazas y en casa, a la hora de estudiar matemáticas, me imaginaba que la calculadora era el sofisticado panel de mi nave, con el que destruía las naves de los cylones de dos en dos. Bueno, debo reconocer, que la mayor parte de las veces, además, no me costaba mucho pilotar debido a mi especial sensibilidad y predisposición a la fuerza, lo que me hacía ser el jedi más peligroso de las doce colonias de Kobol y de la Enterprise. Luego me pasé a la Resistencia y luchaba contra las huestes de Diana.

Con todo este bagaje, y mi acusada dispersión y predisposición a la ciencia ficción, he comenzado a ver, por fin, la Galactica del siglo XXI (Del año 2003 en concreto)  Ojo, spoiler, pequeño pero aviso por si acaso,  mira que he visto la película prólogo y un par de episodios y ya estoy destripando cosas, pero yo aviso, sáltense este párrafo.  

Y es que me apunté en un cuaderno una idea que tuve en cuanto vi a la cylona jamona interpretada por la actriz Tricia Helfer: Molaría que la cylona esta, de algún modo abdujera (mentalmente) al científico, como una forma sofisticada de espionaje. Bueno, pues dicho y eso, en seguida me concedieron el deseo.  Y cuando una serie me empieza a hacer este tipo de concesiones, quiere decir, que al final la hago mía. La serie, no la cylona.

Lo único malo de lo comentado, es que ahora voy con los cylones. Pero bueno, supongo que se me irá pasando. Al fin y al cabo, ellos también tienen su corazoncito, aunque sea artificial. Y es que esa es una novedad, con respecto a la antigua versión. Los cylones aquí, son seres artificiales creados por el hombre, en lugar de ser una raza alienígena. Y ojo, que algunos, se parecen tanto a los seres humanos, como la mencionada cylona, que no puedo más que acordarme de los replicantes.  Sentiré la misma empatía en esta serie como en Blade Runner.

Al fin y al cabo, el bien y el mal es solo un punto de vista. En la serie, algo lógico hasta el momento, los cylones están empeñados en extinguirnos. Pero empiezo a sospechar, que han heredado algunas de las taras de sus creadores. De haber sido perfectos, ya habrían extinguido a los humanos y la película habría optado al Oscar al mejor cortometraje de ficción.

Pero no, se han empeñado en que me tenga que poner en la piel de esos humanillos de las doce colonias de Kobol (Mira que tienen que oler bien) Un momento, ahora que lo pienso, doce colonias. Sólo me falta una majestad cylona que venga de una isla al otro lado del océano.  Así que los cylones son casacas rojas. Pero lo de centurión me recuerda más a los romanos. O será que han venido del otro lado del muro. Tendrán que nuestros pilotos huir hasta Valyria, y yo que pensaba que iban en busca de la Tierra.

Otra de las sorpresas agradables de la película, es la del teniente Starbucks, que en esta serie se ha
convertido en una hermosa y eficiente piloto de caza. Un poco indisciplinada, pero extraordinario personaje. Mejor que, Phoenix. Lo siento, estaba dando vueltas para sacar El Equipo A en el comentario de esta serie y no sabía cómo. Ya sólo me queda mencionar El Coche fantástico, el Trueno azul, el gran héroe americano y Verano Azul y asunto resuelto. ¿Alguien se acuerda de los Cuentos del Mono de Oro? Starbucks, fumando puros, siendo una pendenciera, y salvando al protagonista de la serie desde el minuto uno.  Bueno, igual en esta versión Apollo no es tan protagonista. No sé.  Por supuesto, los cafés ya saben, los toman con la familia.

Gaius Baltar es el personaje que me parece más interesante de la serie. Aún no se sabe muy bien por donde va a tirar. Va a lo suyo. Viene a ser lo que Mateo Lahoz en el clásico. Es curioso, la cantidad de puritos que fuma. Yo me pregunto, si cuando le rescataron, se pasaron antes por el estanco a comprar unos cartones.

Apollo y Adama. Hijo y padre, Luke y Anakin. Perdón, perdón. Todavía no he visto lo suficiente para saber si explotan lo suficiente, una relación que ya se antoja difícil. Bueno, en realidad es lo de siempre, salvo que a Apollo se le está alargando un poco la edad del pavo y Adema es de los de “Cuando seas padre comerás huevos”

La jefa de la serie, la presidenta, Laura Roslin,  era una antigua profesora, supongo que de Mates, que me hubiera gustado más siendo monja. Claro que así igual no se atrevía a liquidar a mil y pico civiles de un plumazo, todo por el bien común. La culpa la tienen los talibanes cylones. El caso es que la mujer está se encuentra con un marrón considerable, al fin y al cabo, ella no deseaba el poder que se le ha otorgado, y era la número 46 en la línea de sucesión.  Vamos, algo así como si vienen los cylones y al final nos termina gobernando el conserje del congreso. No hago comentarios al respecto por respeto. Al conserje claro.

Y este es el disperso análisis de la serie que aún no he visto. Faltan personajes importantes, como Boomer, tan explosivo nombre viene refrendado casi desde el principio de la serie Concretamente desde el capitulo dos, “Agua” aunque ya en el primer capítulo descubrimos alguna cosilla, que hace de este personaje algo más que un secundario simpático.

Para acabar lo que espero de la serie. Aparte de entretenerme. Espero que haga justicia a las grandes series de ciencia ficción aunque no sean mis preferidas. Las películas sí. Igual termino entusiasmado con comentarios como "imprescindible" o.. "La mejor serie de tv de todos los tiempos" Pero lo dudo. Lo primero lo odio, imprescindible es respirar, comer, beber, dormir. Para lo otro ya está Lost, o Los Soprano, o la que prefiera el lector. 

Otra cosa que se me ocurre, si esta serie la hubiera producido Telecinco, con los guionistas de "La que se avecina" se llamaría, probablemente, Gañáctica. Sí, muy malo. Casi tanto como la película de los setenta-ochenta de Galáctica. Hacia buena la serie original.


Volveré a hablar de esta serie, ahora, tengo exactamente 33 minutos para escribir otro articulillo.

Lo publico tal cual. 21/12/2015

Ventilando la habitación.

Da igual que no sepa escribir. Con la audacia de los ignorantes, me entrego en cuerpo y alma a mis lectores, es decir, a mis ojos.  No dicen que la fortuna sonríe a los audaces. Claro, que yo no soy Alejandro Magno (Uno de los nombres que me hubiera gustado dar a un hijo, Alejandra si es chica)  Y es que por lo visto, si mi dispersión me lo permite, me gustaría ir aireando este blog, por vaciarlo de bacilos, antes de que vacile mi voluntad y pierda impulso.

Tengo más blogs. Y no pienso abandonarlos. Algunos por el compromiso lúdico que tengo con algunos amigos. He decidido incluir reseñas, en este blog a las entradas. Por supuesto, el blogfan del Madrid, que de pascuas a ramos actualizo, por supuesto, Ramos me hace actualizarlo de vez en cuando.  Y luego, seguir el hilo de Láquesis. Pero de momento, tengo otros proyectos. Y debo dejar de dispersarme y centrarme.

En media hora de viaje en autobús, se me han ocurrido cuatro o cinco entradas para este blog. Tan sólo tenía un boli, lo malo es que me estaba mareando para escribir, así que he decidido seguir mirando la lluvia a través de la ventana, mientras en mi cabeza estallaba una tormenta de ideas.
Esconde en tu mundo y que nadie lo vea, cierra las puertas y espera. Es curioso cómo interpreto por mi cuenta, las canciones de otros. Pero ya me estoy despistando de nuevo. El caso, es que estaba hablando de las ideas para este blog (Y para mí, en general) Y me he propuesto realizar un cuaderno de rutas y unos objetivos. Estaría loco, si lo publicase aquí. Lo siento, Top secret.

Pero si puedo hablar de algunas de las próximas entradas. Ojo, esto es un avance de la temporada, e igual contiene spoilers.

Por ti seré gaviota de tu bella mar. Hablaré de Barcelona. Alguna cosilla se me ocurrirá. Desde mi punto de vista en un tema conflictivo.

La primera piedra es una idea que he tenido, no sólo para el blog, pero mi intención es escribir esto en mi cumpleaños. Elegir una caja, y una persona que cada año colabore conmigo, en esta historia.
Hablar de la última serie que estoy viendo, al principio de la historia, antes de que vea muchos capítulos. Probablemente sea mi próxima entrada, para que la idea no se contamine con el visionado.
Y por supuesto, las ideas para próximos artículos (La palabra post, todavía no me suena bien) qué no se me olvide hablar de la serie del terror de un penique, del asesinato del alquimista en Paris, de algunos libros de Adolf, y de canciones, y de poemas, y bueno, hay tanto que escribir.

En fin, toca cerrar la ventana. Ya he ventilado suficiente por hoy. 

sábado, 25 de abril de 2015

Buhoneros de Connecticut, Nuevo aparcamiento en New Haven.

Algo me ha enfadado. Ya me juzgaré en el futuro por ello. Dentro de unos años, igual pienso de otro modo. Pero es algo que tiene con mi modo de ver las cosas. De todos modos, es una anécdota que me han contado, con lo cual no he podido confirmar la veracidad de lo sucedido. Por supuesto, esto no sucedió en New Haven. 

Me han contado de una campaña de publicidad, para un parking en el centro de un pueblo. Resulta, que al publicista tuvo la idea de cambiar todas las señales de tráfico de los alrededores del parking, creo que hasta 500 metros, para que todos los automovilistas no tuvieran más remedio que llegar hasta la ubicación del parking. Allí, unas chicas, montadas sobre patines, con una camiseta en la que se podía leer, una p (Como de señal del parking) de maravilla, y un único comercial, para realizar las contrataciones de las plazas del parking.
Previamente, el publicista, había calculado cuanto le podía suponer el gasto de las multas por cambiar todas las señales de tráfico, y había pagado la infracción.
Debo ser yo el único, al que todo esto le parece una barbaridad.  No es mi intención ser un adalid del bien, teniendo en cuenta que eso suele ser un punto de vista, pero…  Tengo varias objeciones a todo este asunto.

Moralmente me parece de gran bajeza, aquello de saltarse la ley, o el código, por qué puedo permitírmelo y pagarlo, y además con ánimo de lucro. Quizás no parezca tan importante, este asunto.  Pero si esto me pareciera bien, ¿Dónde estaría el límite? Quizás otro día, una agencia publicitaria que trabajase para una compañía eléctrica (Suponiendo que hubiese competencia real entre estas compañías) decidiese realizar un sabotaje en la compañía rival, para promocionar los productos, en el caso de que pudieran pagar la infracción correspondiente. Vale, es cierto que ciertas multinacionales, ya están pagando multas por prácticas abusivas del mercado, pero eso es otro asunto.
Y en el caso, de que se hubiera producido un accidente, debido a las señalizaciones. ¿Quién hubiera tenido la responsabilidad civil? Pero eso es lo de menos.  Alguien no se ha parado en pensar en eso, sino en utilizar las señales de tráfico a su conveniencia y no para su verdadero cometido, regular la circulación de vehículos en la ciudad.
Esto me hace pensar que al fin y al cabo, en este caso, la ley (o el código de circulación) no afecta igual a todos.

Por otro lado, a los conductores se los ha tratado como si fueran moscas, atrapados en la red de una araña. Nadie piensa en la libertad de estas personas.
Voy por orden cronológico, por supuesto. No me he olvidado de las chicas. Jugar con el doble sentido de la P de parking, insinuando otra cosa. Por supuesto, me dirán que no puedo demostrar esas insinuaciones, pero no es muy difícil. Tras tanta lucha por los derechos de las mujeres, a las primeras de cambio, se las sigue utilizando de esta manera tan zafia.
Lo del único comercial, para que la gente hiciera cola, bueno, pues es una técnica publicitaria, de la que no voy a opinar mucho. Supongo que funciona, igual que funciona el viejo refrán “¿Dónde va Vicente? Donde va la gente” aunque en este caso, Vicente, estaba atrapado en las calles de aquel pueblo.

Creo que vale el todo por el todo. Aplaudido, y además promocionado, y quizás nadie ha puesto una objeción a esta maravillosa campaña de marketing. Es probable que haya gente que piense que exagero. Mi pensamiento ahora es que me estoy quedando sólo, aislado en ciertas cosas. Sería demagógico decir ahora, que estamos en una sociedad en la que la corrupción está carcomiendo sus cimientos morales pero nada me anima a verlo de otra forma. Yo entono el mea culpa, porque soy parte de este sistema. Todos lo somos. Soy un consumidor más. Pero quizás ahora me siento más como un producto de consumo, para estos publicistas sin escrúpulos. Afortunadamente, no quedé yo atrapado en aquel caos. Ya caigo en suficientes a lo largo del día. 

Me gustaría tanto poder explicar mejor lo que siento...

viernes, 24 de abril de 2015

Una cápsula del tiempo.

Más o menos, esto, es eso: Una cápsula en el tiempo. Mil cosas pueden pasar de aquí al año 2050. Puede que yo no exista. Puede que este blog se haya perdido para siempre. Espero que no. No se me había ocurrido. Creo que tendemos a pensar que todo va a perdurar, aún sabiendo que eso es imposible. Científicamente. Aunque claro, individualmente no se puede demostrar de una forma empírica. De esta idea, hace mucho tiempo que saque la conclusión de que yo, soy inmortal. Pero no sólo yo, sino cualquiera. Todos lo somos, independientemente de nuestro credo o de la ausencia del mismo. Lo sé porque no es demostrable que yo haya muerto, todavía, y aún sé más, nadie podrá demostrarme a mí, que haya muerto. Si  alguien me lo demostrara,  eso significaría que seguiría vivo. Si ya, por los demás seres vivos. La gran herramienta del aprendizaje, la generalización. Eso me recuerda que tengo que regar mis plantas. Ahora vuelvo.

Este es el blog que siempre quise hacer y nunca me atreví. Bueno, en realidad, siempre lo dejé para más adelante. En mi auto-diagnosticada dispersión mental, debo advertir, para el incauto navegante al que la tormenta de bits haga naufragar en esta pequeña isla, que no se va a encontrar ideas muy originales. Ni tan siquiera va a poder enterarse de aquellas cosas que no sabía de su serie preferidas. Tan sólo mis opiniones. Pero me va a encontrar a mí. Le guste o no, yo voy a estar en estas páginas, en este cuaderno de bitácora que espero leer cuando me llegue la jubilación.

No poseo ningún talento especial. Procuro ser lo menos ególatra que me permite mi orgullo. Pero no piensen que me desnudaré. Me quedaré con el sombrero puesto. Aún sabiendo que me dirijo, básicamente a mí, en una versión mejorada del futuro, o eso espero, me dirijo en segunda persona del plural. Es comodidad. Pero no creo que tenga dos lectores simultáneamente. Con que no me aburra yo leyendo esto dentro de unos años, me conformo. Eso sí, de lo que estoy seguro es que me dará vergüenza. Pero que se le va a hacer.

Hace mucho tiempo, pensé en escribir un nuevo blog llamado "eblogatría" Se trataba de una especie de índice de todos los blogs que suelo abandonar. Pobres hijos míos. Qué mal padre. Bueno, pues este blog será algo así, además de otras cosas. Tiendo a la dispersión. No sé si lo había comentado antes.

No soy escritor, no soy periodista, ni tan siquiera estoy seguro de mi inteligencia. Algo me empuja a dar opiniones, y por lo que sé o me enseñaron, o me dejaron de enseñar, el necio suele ser el primero en opinar sin tener ni idea. Ese soy yo. Alguien tan vulgar, que se ha encomendado al santo patrón de los mediocres: Antonio Salieri (Ver la estupenda película Amadeus, de Milos Forman) Por cierto, ya me gustaría a mí ser un músico tan bueno como Salieri. El amado por Dios, ya es otro nivel. Estoy seguro de que hablaré a lo largo de mi vida y muchas veces de Wolfgang.

El título del blog. Yo en 2050. Me ha inspirado un libro que he adquirido hace pronto en el quiosco de prensa. El mundo en 2050. Un sesudo análisis del devenir de la humanidad ¿A quién le importa el mundo si no estamos los humanos en él? Recuerdo la canción que cantaba John Lennon, de uno de los discos que sacó con su grupo, The Beatles, si no los han escuchado nunca es que realmente existen los extraterrestres. La canción se titula When I´m sixty four. En el 2050 yo tendría más. Soy exageradamente optimista. John no llegó, cuanto lo lamento.

Apenas sé juntar letras. Mi dispersión, si otra vez, me hace evitar la coherencia en mis textos. Los pensamientos fluyen. Sé que no son excusas, por eso pido perdón. Y misericordia, si es posible. Si como tengo pensado, este blog termina siendo un confesionario íntimo, va a ser un batiburrillo que no va a entender nadie. Así pues, sigo pidiendo perdón por la ortografía, la redacción, la sintaxis, la gula, la ira y la soberbia. Me falta uno. ¡Ah, sí! La vanidad. Feliz vanidad a todos.

Y ahora, con auténtica humildad, sabiendo que no soy menos que nadie, pero es que nadie es más que yo, y eso lo puedo demostrar gracias a mi composición atómica. Ya saben, polvo somos y  esas cosas. Como iba diciendo, con humildad, suplico la benevolencia del lector. Y comienzo ya, que tengo muchas ganas.