lunes, 26 de diciembre de 2016

Bodegón con flores, peces, un gato, copa de plata, eremita atado a un árbol y profeta con cartela.





El otro día, mi buena amiga GT cuyo blog http://bookindepoche.blogspot.com.es/ es espectacular, aunque algo abandonado,  me invitó al Museo del Prado. Allí fuimos, a contemplar tres exposiciones temporales, cada cual una maravilla que justificaba de sobra la visita.

Clara Peeters. Este cuadro no está en la expo. 
La primera se llama "El arte de Clara Peeters". Reconozco que no conocía nada de esta excelente pintora del siglo XVII, especializada en pintar bodegones de naturalezas muertas, y la primera en pintar pescados, al parecer, y lo que la haría muy popular.

En estos cuadros, algunos de colores maravillosos, se muestran no sólo alimentos, sino enseres y ornamentación en general, de lo que debían ser los lujosos banquetes de la élite de la época. Me llamó mucho la atención, los numerosos autorretratos de la autora, en los brillos de las jarras de porcelana, la extraordinaria viveza de los colores, en especial los bermellones, el realismo de la mantequilla, de los quesos, de las aves, de los peces, e incluso ese maravilloso gato con las orejas para atrás, apunto de saltar sobre el espectador del cuadro.
Gatito, gatito y la cena de Navidad. 

San Padro, algo cabezabajo. 
La segunda exposición, está dedicada al dibujo de José de Ribera, el magistral pintor español, nacido en Xativa en 1591. Un poquito más joven que Clara. El famosísimo "españoleto" establecido en Nápoles y al servicio de los virreyes españoles, tiene una muestra extraordinaria de dibujos y estudios realizados en distintas técnicas, aparte del lápiz, como son la sanguina o la aguada. Los motivos, cuanto menos inquietantes. Creo que tenía bastante obsesión con la fealdad e incluso, diría que en algunos aspectos es bastante morboso. Pero como un niño, me acerqué a su universo, de horrores, en algunos casos, de ejecuciones, o de monstruos. De lo que se ha denominado modernamente como "caprichos" supongo que para que nos aclaremos, e identifiquemos estos dibujos con la famosa obra de Goya.

 Lo cierto es que impresionan, las imágenes, desde las que están realizadas para devoción, como son
las dedicadas a los santos, mira que le gustaba San Sebastián (Si me gusta tanto Ojo de Halcón y Arrow, este debería ser mi santo preferido), san Felipe o San Pedro. Y alguno más. De hecho, la muestra impresiona, y no sólo por el gusto estético.

San Jerónimo. Aunque yo pensaba que el del león era San Marcos. Ando un poco liado con los trasuntos santos. 
Y para completar, terminamos con algunas de las estatuas que adornaron la catedral de Santiago de Compostela, y que fueron esculpidas, siendo el director de las obras el Maestro Mateo. Además de haber sido el encargado concluir las obras del templo, antes de que fuera consagrada oficialmente por Alfonso IX en el año 1200. Digamos que Jack Builder, para los fanáticos de "Los Pilares de la Tierra".  Quizás lo más llamativo de la obra de Mateo, es el famoso Pórtico de la Gloria (Hay, yo he entrado a la catedral por ahí, como buen peregrino que fui) Evidentemente, estas estatuas adornaban lo que era la fachada antigua. La de ahora es barroca. Cabe destacar las estatuas dedicadas a David y a Salomón, y mi pobre mente friki piensa en los argonath. Algo similar me sucede con las dovelas del castigo de la lujuria, con serpientes devorando los genitales, masculinos y femeninos como aviso para pecadores, y que Lord Vader me perdone, me hace acordarme del castillo de cierto Conde, en los Cárpatos, en la película de Francis Ford Coppola. Bueno, esto no es una página de arte. Para eso ya está www.museodelprado.es

Después sonó el timbre que nos avisaba del final del horario de visitas. Para terminar con los comentarios extraños, decir que por un momento, me vi sumergido de nuevo en el videojuego de "El Código DaVinci" Cuando sonaba el teléfono en las salas del Louvre. Bien sabéis de que hablo, malandrines.

Los caballos del cortejo de los reyes magos. Y yo que pensaba que habían viajado en camello charter. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario