jueves, 19 de enero de 2017

Predicando en el Medio Oeste

Nadie es profeta en su blog. Es lo que tiene, ponerse al día con los borradores, sin tener ni tan siquiera un triste esbozo de lo que quieres contar. Por supuesto, haré un esperpento de reseña, que no es mi intención, y me quedaré con la sensación de no haber expresado la idea. 

Y en este caso, la idea, vuelve a los cómics (Mayoría absoluta de post, en este blog, por ahora). ¿Y de qué se trata? Pues ni más ni menos que de "El Predicador". Un comic de Warren Ellis y Steve Dillon. Éste último que en paz descanse, hace poco que falleció. 

La historia en cuestión es una road movie, o road cómic, de un predicador rockero, chulo y todopoderoso, que tiene el poder de la "Voz" que no tiene nada que ver con el infame programa de televisión, y por el cual, cada vez que lo hace manifiesto, la persona que lo escucha, tiene que obedecer. Lo divertido, es que si no le entienden, el poder no sirve de nada. Así que no se prodiga en el extranjero, como si José Mota no tuviera gracia fuera de Albacete. Va acompañado de una señorita que era su novia, y han vuelto, a pesar de que el tío canalla, ha pasado de ella durante mucho tiempo (Por supuesto hay una explicación, y por supuesto no voy a hacer el spoiler, entre otras cosas por que no me acuerdo) y de mi personaje preferido, Cassidy, un vampiro irlandés, ex soldado del Ejército de Liberación de Eire. 

Qué corra la nicotina. No hay casi viñeta en la que no aparezcan fumando. Hasta en las escenas de sexo o las de violencia extrema. No es un detalla relevante, pero me llama la atención. Y hablando de violencia extrema... pues sí, contiene mucha. Este no es un producto recomendado a timoratos y . Es el cómic que leería Pérez Reverte, el Clint Eastwood de Cartagena. Aquí las armas tienen el suficiente calibre, y los personajes la exquisita puntería suficiente para reventar la cabeza de todos los que van cayendo en la obra, y las páginas, la verdad, es que rezuman sangre. 

Y eso que todavía no he hablado del Santo de los asesinos, un personaje vital, (me hace gracia calificarlo así) en la historia. Inolvidable cuando tratan de frenarlo a base de superioridad numérica, y los montones de cadáveres que deja a su paso. 

También pronto descubrimos que en esta historia, hay una guerra entre serafines, ángeles y demonios. Y no sólo una guerra, hay fornicación entre un serafín y una diablesa que embelesa y de ahí, bueno, lo dejo ahí...

Fantasía, acción, música country, una abuela siniestra, unos tipos repugnantes, religión, seres fantásticos, vampiros, organizaciones secretas, gustos sexuales algo singulares, coches, historia popular... si no te ha convencido estos, puedo probar con otras cosas...Para pasar un buen rato con una historia muy gamberra. Sin más pretensiones. Me la lean. O si no, utilizaré mi voz.

Saludos evangélicos.


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