La liga de las películas sobre hombres y mujeres extraordinarias 2. Seguro que esto termina siendo una tetralogía. Sólo otra película más.
Pues toca hablar de la última película de film Gibson, digo de Mel. Siendo el género bélico quizás mi preferido, estaba convencido de que me gustaría. Había leído algo del argumento. Sabía de que iba, nuestro protagonista, por motivos religiosos había decidido que nunca haría daño a otro ser humano. La contradicción viene cuando se alista en el ejército. ¿A qué se cree que viene aquí? Le grita un sargento. Es evidente que las peripecias de este pacifista en una de las peores batallas de la peor guerra posible, vendría trufada de momentos obvios. Así, incluso el propio esquema de la película es casi de manual del género. Breve infancia o adolescencia para que vayamos empatizando, relación sentimental, duro periodo de instrucción con un sargento Arensibia que no para de gritar obscenidades (Genial el de la película "La chaqueta Metálica") y unos compañeros que deciden hacerle la vida imposible por ser distinto a los demás. Y después la segunda parte en el frente de guerra, donde todo el mundo cambiará de opinión.
Sí, pero... , obviando que viene con un juicio (Que no consejo de guerra) en el que el protagonista se tiene que ganar el derecho de poder hacer lo que está haciendo, y aunque el film, más o menos responde a la estructura mencionada, sin embargo, tiene una dosis de singularidad.
Nuestro héroe salvará a sus compañeros, pero no con una desesperada y suicida carga, o con su pericia para terminar con la vida de los demás sino con el valor de arriesgar la vida propia, nadando en las aguas del infierno con la única esperanza de "Sólo salvar otro hombre más"
Y aunque esto sea un spoiler, una y otra vez, no puede estar mejor narrado, interpretado y en fin, escenificado como en esta película. Una increíble historia que devuelve la esperanza en el ser humano, aún en su momento más lamentable y oscuro.
Mención aparte, las escenas bélicas, extremamente violentas. En el punto sobrecogedor por la que se hiciera mítica, Salvar al soldado Ryan. Pero esto es sólo para personas que les guste el cine bélico. Impecable. Por lo demás, vuelvo a reiterar, una extraordinaria historia basada en... sí, hechos reales. Al final, Desmond Doss pudo salvar "sólo un hombre más" hasta 72 veces. Que alguno de ellos fueran japoneses habla del punto al que llegaba este hombre en sus convicciones.
Saludos cinéfilos.


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