Comienza la carrera de los Oscars en este blog (Así lo he decidido) y voy a empezar por la segunda candidata que he visto. Cuando acabe con esta entrada seguiré debiendo una, empezamos bien, puesto que también está nominada "La llegada" que vi hace unos meses.
Lo que si ha comenzado de una manera espectacular es el visionado de las películas por mi parte. En realidad, después de esto, se me hace complicado ver el resto. Es como cuando sale el gordo de navidad en la tercera bolita. Puede ser que esté equivocado. Sabía que me iba a gustar, y sabía todo el revuelo que está causando esta La La Land a la que veo como su principal pega, el título. Original es. Ya lo de "Ciudad de estrellas" está algo mejor. Pero tampoco es para lanzar cohetes a dichas estrellas.
A partir de ahí, ¿Qué decir? siempre habrá haters para decir que está sobrevalorándose el producto. Y admito que es difícil no hacerse un juicio previo de esta película, después de las 14 nominaciones. Pero tratando de abstraerme de esto, y sabiendo que en mi caso, existe una paradoja que no me explico, siempre me da pereza ir a ver un musical, y luego, casi todos, me terminan encantando. Entre mis películas favoritas se encuentran Chicago, Cabaret o Bailando bajo la lluvia.
Quizás esta no es ninguna de las tres mencionadas. Ni falta que hacer. También es cierto, me temo, que ha bajado bastante el nivel de la cinematografía. No creo que por falta de ideas, vamos, no sólo eso, ni porque se opte por los productos más comerciales. Quizás hay más cosas de fondo, y lo que me gusta de esta película, es que si la lees entre líneas (Verla entre líneas me recordaría al Plus codificado) existe un poso que precisamente trata de eso. O tempos o mores. O algo así. Los tiempos están cantando, que decía el nobel de literatura. Los tiempos cantan, y la era de los grandes sueños de Hollywood están pasando. Descaradamente, esta película es un homenaje a un Americano en París, o a cualquier otra de aquellas producciones musicales de otros tiempos. O como se teme el protagonista de la historia, el Jazz, que está muriéndose. En realidad es la cultura del Siglo XX la que va sobreviviendo. Me imagino que en otras épocas también sucedía. Y lo bueno traspasa los tiempos.
Pero el jazz, el blues, las películas musicales, las grandes historias, incluso el rock, que aún mantiene la llama encendida, van extinguiéndose para dar paso, lo dejaremos, en otra época.
La película arranca atascada, literal. Para escapar de ese primer punto, se arranca con números de baile, tan coloridos que por un momento me esperaba la aparición de los miembros de Parchís. El argumento, seamos claros, no es el más original del mundo. Ya saben, chica que sueña con ser una estrella, chica que encuentra chico, se enamoran... y todo lo demás. Pero aunque el argumento, sea, recordemos, casi un homenaje a las películas de otros tiempos, está brillantemente escrita. Con líneas de guion muy brillantes, como me gusta a mí.
Si esto fuera una crítica, en lugar de un comentario para mi recuerdo personal, comenzaría a hablar de la gran interpretación de la protagonista, Emma Stone, de la dirección, del montaje, de todas aquellas cosas que hacen del film una gran producción. Pero me quedaré aquí. Eso sí, sólo mencionar la impresionante banda sonora de la cinta, es cierto que era de esperar en un musical. Pero me gustó mucho. Tendré que escuchar las otras bandas. Ya estoy pensando en la carrera de los oscars otra vez. Continuaré viendo buen cine, con la excusa. Pero después de esta joya, va a ser complicado comprobar como voy cambiando de opinión es los distintos apartados. Lo dudo.
El final, por cierto, me encantó. Me fui con una maravillosa sensación a casa. La la Land, o el precio de los sueños.
Cinéfilos saludos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario